Puerto Cayo en el corazón
Hay lugares que te envuelven. En los que sueñas con Unicornios que se acercan a ti y te permiten acariciarles. El tiempo cambia, se apergamina entre las hendijas de las rocas, se esconde. He soñado con un escondite, con un refugio. Al que nadie pueda llegar a no ser que sea realmente parte de la historia. Un castillo que nos proteja del espanto, del tufo pestilente de la Arcadia. Ciudad amarga, ciudad maldita que nos condena al ostrasismo de nuestro deseo. "Sigan así, piquen la piedra. Sean útiles y den loas al Grande. En cuanto a sus anhelos, esperen sentados." ¿Eso es lo que quieres? Descubrí otro sitio, tal vez más mundano, en lo que cabe. Cuando tienes que partir, es mejor no mirar atrás.